La autoimagen que se promueve desde Chile hacia el extranjero como un país moderno y crecientemente desarrollado, sumado a la efectiva estabilidad política y económica de las últimas décadas, ha convertido al país en un polo regional migratorio. Ante esta realidad se ha vivido un creciente proceso de politización del fenómeno migratorio en el país. A pesar de ello, en la actualidad existe solamente un proyecto político sobre el tema. Este proyecto viene desde la derecha y se encuentra en franca contradicción con un enfoque de derechos, así como con las posiciones que la sociedad civil organizada ha manifestado en torno al tema, pero parece tener un amplio apoyo ciudadano. Ante esta coyuntura, la tarea para la “izquierda” como bloque de oposición, sugerimos, es abordar frontalmente una serie de tensiones y situaciones espinudas para así avanzar hacia una posición concreta que pueda aportar a la creación e institucionalización de un proyecto político alternativo.