Publicado en: Qué Pasa

“Enseñar en tiempos de incertidumbre requiere creatividad y flexibilidad para apoyar a los/las estudiantes a alcanzar los aprendizajes centrales del curso en un ambiente virtual u on line”, destaca un documento realizado por las académicas y académicos, M. Beatriz Fernández del Instituto de Estudios Avanzados en Educación de la Universidad de Chile, Iván Salinas del Departamento de Estudios Pedagógicos de la Universidad de Chile, Andrea Lira de la Universidad de Magallanes y Romina Madrid de la Universidad Católica de Valparaíso, quienes elaboraron una guía con orientaciones para la docencia online en tiempo de coronavirus.

Una tarea que sin importar el nivel educativo, se enfrentan actualmente profesoras y profesores en Chile por la suspensión de clases en el actual brote de covif-19.

“Durante el proceso te puedes sentir inseguro y frustrado, pero intenta ser paciente”, resalta María Beatriz Fernández, académica asistente del Instituto de Estudios Avanzados en Educación de la Universidad de Chile.

Los tiempos de incertidumbre pueden ser desestabilizantes, agrega Fernández. Por eso recomiendan tener la disposición de cambiar las estrategias si alguna no funciona.

“Focalízate en que tus estudiantes se sientan cómodos y ten en cuenta las metas de aprendizaje del curso. Quizás no podrás enseñar algo como lo planeaste originalmente, pero lo importante es que los/las estudiantes aprendan los aspectos centrales del curso”, aclaran.

Recomendaciones:

Considerar las condiciones en que se encuentran los/las estudiantes.
Evaluar el acceso que tienen los/las estudiantes a internet.
Estimar que significa transformar un programa de curso presencial a uno on line.
Decidir entre modalidades sincrónicas o asincrónicas (o ambas).
Decidir qué opciones de presentaciones en línea utilizarás (clases en línea, videos, presentaciones con anotaciones).
Decidir qué opciones de actividades centradas en los/as estudiantes utilizarás (presentaciones de estudiantes, revisión entre pares, tutorías).

Antes de planificar la clase online:

Es posible que tus estudiantes sepan menos de tecnología de lo que piensas, incluso si son nativos digitales o más jóvenes que tú.
Algunos/as de los/las estudiantes pueden tener acceso a internet solo desde sus teléfonos o pueden tener datos limitados, pudiendo priorizar su uso para situaciones de emergencia.
Los/las estudiantes no necesariamente cuentan con un computador personal, internet de alta velocidad, una impresora/escáner o una cámara, y no necesariamente tienen recursos para adquirirlas en este momento.
Los/las estudiantes pueden estar obligados/as a compartir sus computadores y conexión con otros miembros de la familia, por lo que quizás esto signifique que tengan MENOS tiempo para realizar sus trabajos o tareas.
Algunos/as de tus estudiantes se enfermarán o tendrán que cuidar a otras personas cercanas que estén enfermas.
Alguno de tus estudiantes puede tener a cargo el cuidado de niños/as (hermanos, hijos, u otros parientes).
A veces el aislamiento social puede causar o agudizar problemas de salud mental (ansiedad, depresión u otros) o violencia intrafamiliar.
Alguno de tus estudiantes o sus familias pueden ver reducidos sus ingresos o perder sus trabajos en este periodo.
Escúchalos cuando pidan ayuda. Pueden estar ansiosos o cansados. Tu clase puede ser muy importante para ellos cuando tienen la posibilidad de focalizarse, pero, en contraste con todas las otras cosas con las que tienen que lidiar, puede no ser una prioridad en este momento. No lo tomes personal.
Establece exigencias adecuadas a los recursos tecnológicos y de tiempo con los que cuentan tus estudiantes.

Transformar un programa de curso presencial a uno on line:

Antes de revisar tu programa recuerda que NO es un curso online, sino que el traspaso de un curso presencial a uno virtual porque estamos frente a una pandemia. Los cursos virtuales son diferentes y se preparan con tiempo y en una situación muy diferente a la que nos encontramos en estos momentos. Los cursos que se habían preparado online igualmente requieren ajustarse. Los/las docentes debemos tener en cuenta que una pandemia afectará a nuestros estudiantes y se requieren estrategias específicas de acompañamiento (puede leer más sobre enseñanza informada por trauma o Trauma-Informed Teaching)
Revisa tu programa pensando en la forma en que puedes reducir la cantidad de trabajo. Prioriza lo que los/las estudiantes realmente necesitan aprender este semestre. Esto puede ser difícil, pero recuerda que no estamos en circunstancias normales. Si tienes un trabajo final, puedes dividirlo en partes más pequeñas, eliminar trabajos y/o reducir la carga de lectura.
Planifica tu tiempo para incluir comunicación frecuente y constante con estudiantes.
Si tienes desafíos específicos a tu área o metodología de trabajo, busca o crea comunidades docentes en línea, incluso fuera de tu establecimiento o universidad. Aprovecha esta situación para generar grupos de discusión profesional para pensar juntos cómo abordar desafíos complejos tales como: ¿cómo realizar laboratorios en línea?, ¿Cómo realizar actividades de indagación en línea?, ¿cómo generar actividades grupales o de pares en línea?
No te pongas a leer cientos de artículos sobre mejores prácticas para enseñanza en línea. Estás en una situación intermedia, transitando rápidamente de una clase presencial a una en línea. Es mejor hacer lo que se pueda, pero hacerlo bien. Pensar que puedes manejar en un día o una semana todas las buenas prácticas de enseñanza en línea puede llevarte a una sensación de frustración que no será beneficiosa ni para ti ni para tus estudiantes.

¿Sincrónico o asincrónico?

Existen dos opciones para que los/las docentes faciliten las clases de manera remota:

Sincrónica: las/los docentes y los/las estudiantes se reúnen al mismo tiempo e interactúan en “tiempo real” o muy cercano a una interacción de este tipo entre docentes y estudiantes

Asincrónico: las/los docentes preparan los materiales del curso para los/las estudiantes con antelación. Los/las estudiantes pueden acceder a los materiales del curso en el momento que ellos decidan e interactuar con cada material por un periodo más largo de tiempo.

Los/las docentes deben escoger si involucrar a sus estudiantes sincrónica o asincrónicamente dependiendo del contenido del curso o el material que necesita enseñar. Existen muchas ventajas y desventajas para las opciones de enseñanza sincrónica y asincrónica.

Ventajas de la Enseñanza Sincrónica

– Involucramiento personal inmediato entre los/las estudiantes y la o el docente, que puede crear mayor sensación de comunidad y menos sentimientos de aislamiento.

– Intercambios más oportunos entre estudiantes y docentes, los cuáles pueden prevenir problemas de comunicación y malos entendidos.

Desventajas de la Enseñanza Sincrónica

– Es más difícil acordar tiempos en que todos/as los/as estudiantes puedan reunirse.

– Algunos estudiantes pueden enfrentar dificultades técnicas si no tienen acceso a una conexión rápida de wi-fi.

Ventajas de Enseñanza Asincrónica

– Mayor flexibilidad de tiempo, lo que puede hacer que las experiencias de aprendizaje sean más asequibles a diferentes estudiantes y que los archivos de materiales pasados se encuentren disponibles.

– Mayor involucramiento cognitivo, ya que los/las estudiantes tendrán más tiempo para interactuar y explorar el material del curso.