Pandemia y crisis social tras el estallido del “Octubre chileno”

En entrevista con el programa “A última hora” de radio Cooperativa, conducido por Jorge Lira, el presidente de la Fundación Nodo XXI, Carlos Ruiz dio a conocer su último libro “Octubre chileno, la irrupción de un nuevo pueblo”, allí comentó los pasos previos a su construcción, y qué lo llevó a lanzar este ensayo sobre el estallido social. “Estaba dándole vuelta a algunas cosas como la formación de nuevos actores sociales, un tema que yo venía trabajando antes, incluso había ido a algunos seminarios rayando ideas sobre eso. Pero lo impresionante que es el fenómeno, incluso como desafío intelectual o emocional, lo que empieza a ocurrir en este país en octubre; es un gran sacudón, y es lo que me impulsa a escribir».

Para ahonda Ruiz explica que “el nivel tan radical en que se expresan cosas que antes se habían atisbado, algunas las habíamos mencionado incluso me habían invitado al Senado; es que había un abismo entre política y sociedad, que crecía, crecía y crecía. Yo venía insistiendo en que los gobiernos tanto de Bachelet “dos”, como el de Piñera “dos”, se habían producido con una tasa de participación electoral muy baja, de las más baja de América Latina, pero la paradoja es que se daba en un contexto de una sociedad con una propensión muy alta a la movilización». El sociólogo recuerda además, que en esa línea «ya habíamos tenido centenares de miles en los 8 de marzo, en las pensiones, en la educación, había estado el 2011, el <no lo vimos venir> la verdad es porque no querían ver nada».

Graficó que «esas demandas particulares después se juntan todas en un solo aluvión, ahí es cuando uno queda impactado, cuando llega ese volcán sin banderas políticas, sin oradores, aquí  apareció un magma nuevo».

Ante el vacío de liderazgo y de grupo etáreo, manifiesta que hay transversalidad. “Hay una especie de enjambre, de coordinadora, que aunque no sustituye completamente a la Cut por ejemplo; sí aparecen preocupaciones por las libertades sexuales, por los temas de género, por el agua, por la vejez, las pensiones en el fondo, muchas veces se intenta reducir esto a un conflicto generacional, pero es transversal; gente de tercera y cuarta edad mostrando sus pancartas con sus bajas pensiones». En definitiva expone que se trata de “la irrupción de un individuo que demanda reconocimiento, que no está detrás de banderas y que si no es capaz de tener ninguna consigna aglutinante, igual dice aquí estoy yo».

Respecto de alguna explicación en nuestra historia reciente, Carlos Ruiz retrata que «es una mutación larga que empieza con una transformación gigantesca lo que llamamos neoliberalismo, que arranca allá por el año 75, cuando se resuelven algunas pugnas en la Junta Militar; entonces arrastra una transformación social un nivel de desarticulación de los viejos actores, de la clase obrera industrial, de la clase media estatal, todo ese mundo desapareció y en el medio se instaló este enjambre de un nuevo tipo de individuo, atravesado además por esta Pandemia».

Ante el desafío actual esboza que el fenómeno «nos obliga a redefinir muchas de las banderas de transformación y banderas emancipatorias. Se trata de pensar una izquierda del siglo XXI que no puede estar pegada en el espejo retrovisor. Porque de alguna manera aquellos viejos sectores ya no son las bases tradicionales de sustentación de proyectos políticos. Este nuevo individuo a la misma vez que pide derechos sociales universales, también demanda libertad y autonomía individual. Entonces la demanda de libertad es una demanda con la cual a la izquierda le ha costado lidiar, tenemos necesidad de actualización»

Al mismo tiempo sostiene que “nos exige revisar los paradigmas de libertad, por otro lado la promesa que viene del lado conservador o de derecha también terminó encerrándose en una oferta de libertad que era solo mercantil, pero respecto de los otros temas era sumamente conservadora; entonces también explotó con ese individuo, entonces no es casual que ese individuo pierda anclaje en las viejas divisiones del sí y el no, del mercado y es Estado, de la izquierda y la derecha entonces aparece un individuo metido en una masa de millones; entonces lo que llegamos a ver es una ruptura histórica”.

Respecto de la actualidad y el proceso constituyente en época de Pandemia, se abre un escenario que plantea una interrogante. “A qué punto se llega a generar una nueva politicidad, se va a poner a prueba en esa disyuntiva”. Respecto de los aplazamientos expresa que ha estado de acuerdo con que hay que posponerlo “porque hoy la lucha por la vida es el tema candente. Pero eso no significa que podamos ceder ante una derecha que lo que quiere es desfigurarlo. Aplazar algo porque estamos resolviendo una Pandemia es una cosa, otra cosa es que intentemos desvirtuar un compromiso que tenemos con el proceso constituyente», añade que “allí hay una gran demanda no solo por resolver dilemas propios del sistema político sino transformar el modelo de desarrollo, de cambiar la relación de los individuos y las instituciones».

Insiste en que “aquí es donde la derecha no debería jugar irresponsablemente porque hay una gran necesidad de integración política de la sociedad chilena, que la élite no es capaz de resolver hay una crisis de representación, y en ese sentido la reformulación que puede traer la nueva constitución es un espacio que no debe ser soslayado». Asegura que la derecha «no entiende que está jugando con fuego, esta no es una movilización que la organizan dos o tres cabezas conspirativas, sencillamente esto es una suma de individuos que desborda a una suma de instituciones; ahí la élite queda estupefacta, aturdida, atónita y no puede lidiar».

Respecto de la pandemia, el sociólogo expone un déficit institucional del Estado. “Por ejemplo que las partidas que se aprueben en función de los montos de contingencia sean administradas  por la banca privada para otorgarle ella los créditos a las pymes y microempresas, significa que hay un Estado que carece de brazos, que está amputado. Ahí hay un subsidio estatal a una acumulación privada». Profundiza y da cuenta de un problema real de cómo una sociedad está preparada para enfrentar este tipo de situaciones “yo tengo la impresión de que estas situaciones se van a cobrar; porque fíjate que repercute en las economías más precarias. Para la gente que vive el día a día, el aislamiento social como medida es casi un lujo».

Entrevista Carlos Ruiz, radio Cooperativa.

https://www.cooperativa.cl/noticias/pais/manifestaciones/carlos-ruiz-la-elite-chilena-juega-con-fuego-al-querer-desarticular/2020-04-27/234132.html

Autor(es)

La Fundación NodoXXI es una organización sin fines de lucro cuyo ánimo es contribuir con elaboración de pensamiento y herramientas prácticas a revertir la crisis de incidencia de las mayorías en la definición de los destinos de nuestro país.

El trabajo de Nodo XXI se estructura en torno a la promoción de diálogos, debates y acción, la formación de dirigentes y la elaboración de estudios, propuestas y opinión. Esto, con la perspectiva de pensar un proyecto alternativo al neoliberalismo que permita hacer de Chile un país inclusivo, justo y democrático.

WP-Backgrounds by InoPlugs Web Design and Juwelier Schönmann