El informe destaca la urgencia de avanzar hacia una reforma estructural que garantice la autonomía, eficacia y legitimidad del INDH frente a los desafíos actuales en materia de derechos humanos.
El documento combina las voces de la sociedad civil con un estudio comparado de instituciones nacionales de derechos humanos en América Latina. El análisis, que consideró como variables clave el perfil del cargo, los mecanismos de nombramiento y remoción, el mandato, las atribuciones y la autonomía financiera, revela que el diseño institucional incide directamente en la capacidad, estabilidad y eficacia de estas instituciones, especialmente en contextos de crisis. En ese marco, Chile presenta deficiencias normativas en sus mecanismos de nombramiento, su autonomía financiera y la claridad de sus atribuciones, mientras que países como Ecuador y Uruguay ofrecen buenas prácticas que podrían orientar una reforma. A partir de estos hallazgos, el informe formula recomendaciones para el fortalecimiento del Instituto Nacional de Derechos Humanos de Chile.
