La Fundación Nodo XXI, junto a la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile y al movimiento Deuda Educativa presentan el documento «Hoja de Ruta para la Condonación Universal de la Deuda Educativa». Foto: Deuda Educativa

La educación debe ayudar a disminuir los contagios, a darnos más certezas, a acompañarnos en la cuarentena, en definitiva; debemos hacer de la educación un espacio de tranquilidad y contención, proveedor de certidumbres en medio de la catástrofe. Esto no es perder el año ni traicionar los fines de la educación. Al contrario, es realizarlos.
Este escenario de crisis social y sanitaria invita a abandonar la idea de que las escuelas son las unidades productoras de “calidad” de la educación. El contexto de explosión e incertidumbre institucional nos refleja que toda la discusión educativa que se amarra del “mejoramiento” escolar, de las “habilidades del siglo XXI”, o del rendimiento y la calidad, se quedan desnudas, pues son incapaces de describir qué es la educación cuando hay crisis en la sociedad
Ciper publica: El plan del gobierno para apoyar a quienes no pueden trabajar por la cuarentena ha sido muy criticado. En esta columna los autores analizan la viabilidad de un Ingreso Básico de Emergencia (IBE) para todos los mayores de 18 años en Chile (14,6 millones de personas). Proponen financiarlo, en parte, con un impuesto de 2% a quienes tienen más de U$5 millones de patrimonio. El shock económico que se avecina “debe ser distribuido equitativamente, evitando que los más desaventajados paguen los mayores costos. Una forma bien documentada para hacerle frente es el ingreso básico”, escriben.
La Tercera: Ayer la mesa nacional del bloque pidió a los jefes de los partidos de Chile Vamos una reunión para debatir medidas sanitarias y ecónomicas en el marco de un «diálogo político y social». ¿Una tregua después de los meses que siguieron al 18 de octubre? No exactamente: en el FA sinceran que en vez de seguir planteando propuestas y acciones por separado que resultan inocuas frente a un Estado con amplias atribuciones, es más efectivo sentarse con sus adversarios.
El Mostrador: La fórmula ha sido sinónimo de agobio escolar para docentes, apoderados y estudiantes. La falta de claridad en la información y la diversidad de fórmulas que utilizan los colegios para abordar la educación remota, han generado varios problemas ligados a la falta de conexión a Internet, la pobreza y hacinamiento en los hogares vulnerables. El dilema que no se ha resuelto, según los especialistas y profesores, es que la educación en tiempos de crisis sanitaria debería estar al servicio de la contención y enseñanza sobre lo que ocurre, en función de resguardar la vida de las personas y no de cumplir con el calendario académico.
Trabajadoras invisibles que con dicha labor y sin tiempo vital de descanso sostienen la vida y su defensa, ante la fallida política binaria del estado o el mercado, que ha negado históricamente a las mujeres pero que en momentos de crisis no resiste sin ellas