El jueves 30 de junio se realizó la segunda sesión del “Espacio de Coyuntura” convocado por Nodo XXI con el apoyo de la Fundación Rosa Luxemburgo – Oficina Cono Sur.

Asociar paz con inmovilismo social es propio del ciclo transicional, de una práctica política que solo fue posible dejando fuera de las decisiones a la mayoría de la sociedad y que se incomoda cada vez que la sociedad es activa y expresiva, que cuestiona los pactos de impunidad y se organiza solidariamente en ausencia del Estado.
El proceso constituyente está siendo amenazado por el cierre de la clase política, lo que dificulta el protagonismo popular en él. Sectores de la derecha cambian su táctica e intentan incorporarse a la opción Aprueba, lo que modifica el escenario político.
Es relevante considerar la creación de un sistema nacional de cuidados, la expansión de derechos sexuales y reproductivos, la reducción de la jornada de trabajo para toda la población y, acciones afirmativas y de educación que enfrenten los estereotipos y la violencia de género en los servicios públicos.
La normativa permitirá que cerca de 300 mil deudores por diferentes créditos para financiar estudios ya no aparezcan en registros comerciales. Fernando Carvallo, investigador de Fundación NodoXXI, complementa que “esta ley constituye un alivio para cientos de miles de familias, pero es preciso avanzar hacia una reparación definitiva, que las fuerzas políticas reconozcan los errores cometidos por el mismo Estado en el pasado y se avance hacia la condonación universal de la deuda por estudiar”.
Se debe asumir de manera sustantiva los desafíos del proceso constituyente. Éste no se limita al reemplazo de una ley constitucional por otra, sino que requiere la configuración de una nueva Constitución en sentido material. De un nuevo orden político concreto, que deje atrás los “30 años” de continuidad con el proyecto dictatorial contra los que se alzó la sociedad.
Toda la fuerza social que se ha movilizado (en la revuelta de octubre, por el 10%, por la violencia de género, por el Wallmapu) claramente encarna una democracia activa que entra en tensión con la de la ensoñación. Por tanto, estamos en la escritura de una obra totalmente diferente. Hay que abrir el telón, hay nuevas actuaciones…
“Buena parte de los costos de la pandemia han sido cargados en los hombros de los trabajadores y trabajadoras de los servicios públicos, ya sea porque atienden en el servicio de salud, ya sea porque están entregando algún tipo de ayuda económica, ya sea porque están manteniendo algún servicio elemental funcionando, para que el agua llegue a nuestros hogares y para que nos retiren los residuos de nuestras casas”, lo que releva además una carga de trabajo adicional para este grupo de trabajadores, reconoció el sociólogo Giorgio Boccardo.
Al final, Lagos construyó mucho Estado, pero no fue un gran estadista. Su generación no estaba llena de expertos. Nunca controló la situación, al revés, fue controlada por el rentismo empresarial que, desatado y agotado a la vez, sólo podía crecer con el gesto del vampiro: robar más valor ajeno en lugar de crearlo. Tampoco pudo mejorar nuestra salud. Ni mejorar el transporte. Y la educación, para qué seguir. En suma, se alimentó a un empresariado agotado, sin idea de cómo saltar al desarrollo.
“Si sacamos el promedio de cuánto equivaldría la contribución de las mujeres al PIB nacional en Latino América, con su trabajo doméstico de cuidados no remunerado, es del 20% del Producto Interno Bruto”, Ailynn Torres, investigadora feminista cubana.
La nueva Constitución sólo podrá abrir paso a la superación del “orden público neoliberal” si afirma explícitamente la inauguración de una nueva etapa en la vida social y económica del país, donde sea la política democrática la esfera legítima de resolución de las diferencias de intereses, y de formulación de orientaciones sobre el desarrollo económico.