El documento está construido sobre la base de cuatro ejes principales; una democracia paritaria, plurinacionalidad, participación directa y vinculante de los sectores sociales organizados y una desconcentración y democratización institucional.

Las Escuelas de Formación de Nodo XXI tienen como objetivo fortalecer la reflexión y el trabajo de dirigentes sociales con la perspectiva de pensar un proyecto alternativo al neoliberalismo que permita hacer de Chile un país inclusivo, justo y democrático.
La Escuela “Feminismos críticos para el Chile actual” es una iniciativa de Nodo XXI con el apoyo de la Fundación Rosa Luxemburgo. Esta instancia nace como un esfuerzo por contribuir al fortalecimiento de los feminismo críticos en Chile de hoy
La Escuela Eugenio González Rojas tiene como propósito formar capacidades de comprensión y transformación de la realidad social en dirigentes sociales de todo el país, para el qué hacer de fuerzas sociales en formación para el nuevo ciclo político que se inaugura en Chile.
Plantear cambios «no es sinónimo de barbarie o antidemocracia», planteó Camila Miranda en radio Cooperativa y añadió que «hoy nuestra democracia es limitada y una apuesta es profundizar la dimensión representativa, pero también incorporando democracia participativa y vinculante».
Resulta indispensable realizar un análisis del estado de la discusión en Derechos Humanos en el ciclo político actual en Chile. Para ello se debe realizar una evaluación crítica del legado dejado hasta la fecha por los gobiernos civiles que siguieron al repliegue de la dictadura civil y militar que gobernó Chile entre 1973 y 1990. Lo anterior, con el propósito de analizar el estado actual de la cuestión entre las fuerzas democráticas y de izquierda en el país, y su proyección concreta hacia el futuro.
Otorga legitimidad al proceso, toda vez que el plebiscito de salida solo aprueba o rechaza el grueso del nuevo texto constitucional. Se trata de un mecanismo, entre otros, que busca asegurar la participación ciudadana en el proceso.»
El plan cuenta con dos alternativas, una de ellas, consiste en saldar la deuda con cargo al Presupuesto del Sector Público, a través de un esquema de pagos anuales a 25 años que cubran el saldo total de la deuda más un 2% de interés anual, lo que implicaría un desembolso anual cercano a $173 mil millones de pesos.
Desde la Fundación Nodo XXI nos ponemos a disposición de todas y todos los convencionales electos de Apruebo Dignidad, Lista del Pueblo, Movimientos Sociales, pueblos originarios e independientes comprometidos con la superación del neoliberalismo, para contribuir con nuestras capacidades a la consecución de los mayores avances posibles en la nueva Constitución.
La principal pregunta no es con quién disputar la elección presidencial, sino cómo construir la alianza social y política capaz de impulsar estas urgencias desde un gobierno de nuevo tipo. Es decir, transitar de una oposición partidaria contra la derecha a una alianza popular para concretar transformaciones.
El plan del gobierno para apoyar a quienes no pueden trabajar por la cuarentena ha sido muy criticado. En esta columna los autores analizan la viabilidad de un Ingreso Básico de Emergencia (IBE) para todos los mayores de 18 años en Chile (14,6 millones de personas). Proponen financiarlo, en parte, con un impuesto de 2% a quienes tienen más de U$5 millones de patrimonio. El shock económico que se avecina “debe ser distribuido equitativamente, evitando que los más desaventajados paguen los mayores costos. Una forma bien documentada para hacerle frente es el ingreso básico”, escriben.
No somos, ni seremos nunca parte de ese discurso antipartido que despolitiza al pueblo. Las organizaciones políticas son necesarias. Pero hoy les toca la autocrítica, y deben abrirse en mayor medida a la sociedad. En esa línea quisiéramos contribuir.