Espacio de coyuntura: desafíos ante la crisis social
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La directora ejecutiva de Fundación Nodo XXI Camila Miranda, en entrevista con radio Universidad de Chile y su espacio Radioanálisis, expuso las conclusiones del Espacio de Coyuntura que encabeza la organización con diversos protagonistas de izquierda, que tuvo lugar la semana pasada y que “sigue teniendo alta vigencia”.

En este espacio confluyeron actores “desde los progresismos y de las distintas versiones de izquierda; sociales y políticas también, representantes de movimientos sociales, partidos y el mundo intelectual comprometido con una visión transformadora”, cuenta Camila Miranda.

En el mismo contexto y respecto al debate sobre la posibilidad de un acuerdo político, Miranda explica que “lo que hace el informe es un llamado a enfatizar sobre los impactos reales que está teniendo esta pandemia en los sectores populares y que empieza a estallar -parece públicamente- con las movilizaciones que comienzan en la comuna de El Bosque y en otros lugares del país. Además, ayuda a visibilizar enormemente la cantidad de respuestas solidarias que ya se articulan para una crisis económica vinculada a la pandemia, que se venía avisando hace harto tiempo atrás, pero recién en mayo se pone sobre la mesa, para tomar medidas respecto de ellas”. Agrega que ven sus expresiones “en ollas comunes, red de distribución de alimentos, red de distribución de agua, entonces en esas experiencias existe una posibilidad de proyección de unas prácticas que se vinculan con las que habían empezado a suceder desde el estallido social”. Resalta que estas iniciativas pueden empezar a proyectar otras formas de vincularse, por ejemplo de cara a un debate constituyente. “Allí hay una fuerza rica de lo que pueden ser las bases o no, de un nuevo pueblo, con carácter feminista, etc, que empiece también a cuestionar las lógicas o los principios con los cuales se ha respondido a la crisis sanitaria, que ha sido poner en la centralidad no necesariamente la salud y la vida sino cómo salir mejor o peor evaluado de la crisis que es uno de los debates que está hoy día en el gobierno, de que es lo que va a quedar poscrisis, el índice de mortalidad por ejemplo y no tanto cómo la enfrentamos hoy día de forma sustantiva con otras medidas sociales que permitan que haya un abordaje sanitario más eficiente”.

La directora ejecutiva de Nodo XXI profundiza en el documento del Espacio de Coyuntura y da cuenta que es necesario “volver a conectarse, mirar esas respuestas en el mundo popular, que en general son de rabia, pero de nueva solidaridad también. Y que nos abren una conexión con este nuevo pueblo y los dilemas que hay para enfrentar un proceso constituyente donde haya alguna oportunidad de que ese pueblo sea protagonista”.

Estado versus mercado

Ante las consultas del periodista Patricio López, acerca del actuar del Estado vía el mercado, Camila Miranda explica que “han sido las lógicas con las cuales ha respondido el Estado, que está desprovisto de redes para llegar directamente a la ciudadanía, al pueblo mismo y necesita mediación que en este caso no son los partidos políticos como fue en los años 80, no son las organizaciones sociales necesariamente. Lo que aparece aquí es el mercado y la red con el empresariado”. Asimismo recuerda cuando se requería distribuir insumos básicos de alimentación, “la principal idea que se impone es comprar a los grandes grupos empresariales para distribuir sus productos, eso tiene que ver con una lógica instalada y con la dificultad que tiene el Estado hoy día para adoptar políticas con otra orientación”. Añade que esa práctica “choca con esas lógicas de solidaridad que se empiezan a levantar en los distintos sectores del país, entonces más que con aprovechamiento, tiene que ver con esa fórmula instalada y en la que hasta la fecha el gobierno ha seguido insistiendo como única manera de resolver la crisis sanitaria”. Ejemplifica con las donaciones desde el sector privado ante la falta de insumos médicos, escenario en el que el gobierno “no acude a los fondos que tiene el país -que diversos grupos de economistas vienen señalando que hay ahorros en PIB- para aplicar medidas directas desde el Estado y afrontar así la crisis, pero no se hace”.

Camila Miranda insiste, “a eso nos referimos cuando se pone en discusión y cuando se plantea o no la posibilidad de un acuerdo político, que no le llamaría un acuerdo social porque falta la sociedad ahí. Esa dificultad que se instala como posibilidad de un Estado que se conecte y llegue directo y tenga mediaciones reales para expresar a la sociedad. Tenemos ese dilema y en ese caso siguen ganando los grupos empresariales como los vehículos que tiene el gobierno, en sus redes también, para poder concretar las medidas que han dispuesto hasta la fecha”.

El pueblo está organizado

Tras ser consultada por las expresiones populares que en ocasiones se romantizan erradamente y que pretenden enfrentar la crisis, básicamente el hambre, como en otros momentos de la historia, Camila Miranda plantea que “es interesante mirarlo desde esa perspectiva, como una especie de memoria que está ahí presente en nuestra historia y que ahora se expresa como forma de respuesta ante el abandono”. Plantea que el hambre ha estado presente en muchas otras ocasiones de la historia y aquí resurge nuevamente amenazante”. Así relata que “las mancomunales, las ollas comunes, eran prácticas que habían cimentado las organizaciones de lo que fue luego la Unidad Popular en los años 70, en una larga cadena desde el movimiento obrero de los años 20 con muchas prácticas vinculadas a ese tipo de autogestión, de economías domésticas locales, comunitarias y que ahora resurgen o siempre han estado ahí presentes. Para enfrentar la dictadura las organizaciones de mujeres fueron bastante centrales para organizar las carencias, en la dimensión alimentarias, de cuidados, etc y eso ha estado siempre presente en nuestra historia de Chile”.

La directora ejecutiva de Nodo XXI enfatiza poniendo un antagonismo ante las expresiones como ollas comunes u otras, señala ante esto que “hay una tendencia en el ámbito de respuesta política y también de respuesta social del pueblo para reaccionar a la crisis en este caso las ollas comunes, organizaciones mancomunales de distribución, que no es romantizar, porque es una reacción desesperada, de desesperanza, abandono, miedo, incertidumbre y de hambre realmente”.

Agrega que estos “no son solo espacios de oportunidad para que lo que se había organizado en el estallido siga teniendo agencia y acción, no tiene que ver con una dimensión oportunista sino que es la necesidad concreta, material; que se expresa y surge a través de estas redes, y ahí hay una oportunidad para la izquierda pensando también como ha sido su historia, en Chile del siglo 20 en definitiva reconectarse con esas experiencias, orientarlas y también proyectarlas en el sentido de que ahí se pueden expresar nuevas formas de relación del Estado y la comunidad, os individuos”.

Desafío de la izquierda en el territorio

Miranda expresa que de nuevo se producen fenómenos parecidos a los del estallido, a través de organizaciones espontáneas que pasaron por fuera de toda organización tradicional de las organizaciones sociales mismas y también de los grupos que se autodefinen como izquierda en sus diversas expresiones, tras la consulta por la presencia de la izquierda en los territorios. Así aclara que “la movilización de El Bosque no es una movilización de izquierda en absoluto y las demandas que hoy día uno podría decir que están sobre la mesa apuntan a poner la centralidad en defender la vida y la salud, por sobre principios de mayor enriquecimiento económico, que tampoco necesariamente son de izquierda, pero ahí hay una posibilidad de reconexión o de pensar una izquierda para este contexto. Entonces, si con la izquierda pensamos en cómo proyectar una forma de sociedad alternativa más igualitaria y libre, aquí habría fórmula o expresiones, oportunidades para empezar a desarrollar esa visión; el proyecto para esa izquierda en definitiva”.

Camila Miranda sentencia que “había estado muy claro cuál era el proyecto de una izquierda hasta la Unidad Popular y luego acá esta aún al debe. Así también se expresaba en la discusión del Espacio de Coyuntura, con bastante honestidad, que ha estado al debe construir o proyectar el que podría ser un proyecto para una sociedad distinta en este caso la chilena, y que hoy día que el pueblo se esté expresando espontáneamente no necesariamente significa que son o se identifican directamente con lo que es izquierda; porque habría que preguntarse qué es lo que significa hoy día ser de izquierda en este contexto y qué izquierda se necesita”.

 


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